El vestido de baño: el mejor amigo de tus hijos y tuyo en las vacaciones
Llega esa época del año en la que el despertador del colegio se apaga, la lonchera descansa y la casa amanece con una energía distinta. Empieza la temporada de vacaciones....
Llega esa época del año en la que el despertador del colegio se apaga, la lonchera descansa y la casa amanece con una energía distinta. Empieza la temporada de vacaciones....
Llega esa época del año en la que el despertador del colegio se apaga, la lonchera descansa y la casa amanece con una energía distinta.
Empieza la temporada de vacaciones.
No han pasado ni dos días desde la última tarea y ya suenan las primeras preguntas:
” Me puedo meter a la piscina? ”
” Cuando nos vamos a la finca?”
“¿Y a la playa?”
Entre planes, cursos de vacaciones, visitas a los abuelos o ese viaje esperado a tierra caliente, hay algo que casi siempre se repite:
un vestido de baño que se vuelve el uniforme oficial de estos días.
Seguro ya te pasó (o está a punto de pasar):
Son las 7:00 a.m., tú apenas estás pensando en el café… y tu hijo ya tiene su vestido de baño puesto. No hay duda de que va a ser un gran día para tu HappyPepita!
No importa si el plan de piscina es en la tarde, si van donde los primos o si todavía no has mirado el clima. Para ellos, vacaciones es igual a agua y diversión.
Ahí, sin darnos cuenta, el vestido de baño empieza a convertirse en su mejor compañía:
Lo usan para ir al curso de vacaciones.
Para bajar al club o a la piscina del edificio.
Para el viaje a la finca, al río o a la playa.
Para jugar con agua en el patio o en el balcón.
Mientras tú haces mil cosas, esa prenda se vuelve la constante de todos esos días largos de juego.
El vestido de baño está ahí siempre, como testigo silencioso de esas vacaciones que ellos siempre van a recordar:
El primer salto sin flotador, la carrera con los primos, el helado que se chorrea antes de volver al agua, la siesta envueltos en una toalla después de horas en la piscina
Por eso, escoger el mejor vestido de baño para tu hijo es muy importante. No es solo ropa de piscina: es la prenda que va a acompañar muchos de sus recuerdos de infancia.
Cuando éramos niños, muchas veces el vestido de baño era “el que tocó”: el que encontraron a última hora o el que sobraba de la temporada pasada.
Ahora, que somos nosotras las que escogemos, ya sabemos algo de lo que antes no se hablaba tanto:
no todos los vestidos de baño para niños son iguales.
El mejor compañero de vacaciones debería ser:
Cómodo, para correr, saltar, girar, tirarse de bomba y revolcarse en la arena.
Suave, que no irrite ni les marque la piel.
Seguro, que no se les baje con cada salto ni les quede enorme cuando se moja.
Resistente, para aguantar cloro, sal, sol y lavadas sin rendirse tan rápido.
Y, mejor aún, si además de tener excelente calidad es lindo, para que se vean espectaculares y ellos se sientan felices de ponérselo una y otra vez!!
Porque si va a salir en todas las fotos, si va a estar en casi todos los planes de vacaciones, vale la pena que sea un vestido de baño infantil que esté a la altura de la historia que va a acompañar.
¿Lista para enamorarte de nuestras opciones?
En Pepita&Me, los vestidos de baño no son simplemente prendas para el agua: son pequeñas ventanas a mundos llenos de magia. Cada print nace de un personaje y una historia pensada para inspirar a los niños, despertar su curiosidad y dejarles un mensaje bonito.
Detrás de cada prenda encontrarás:
Diseños que van más allá de lo estético: conectan con la imaginación de los niños y convierten cada prenda en una historia que llevar puesta. Y, por supuesto, todo acompañado de una paleta llena de tonos vibrantes y luminosos que capturan ese espíritu vacacional que se siente incluso antes de hacer la maleta.Un cuento, un concepto, un universo pensado para niños.
Un relato detrás de cada diseño: Hay jaguares que enseñan a cuidar la naturaleza, escenas que celebran la alegría sencilla de un día de picnic, bichos que hablan de amistad y ayuda mutua, y criaturas marinas como Tornasol, la mantarraya tornasolada, o San Andrew, el caballito de mar viajero, que nos invitan a bucear en una fiesta de colores bajo el océano entre otros.
Colores con espíritu vacacional: Tonos que, incluso al ver la prenda guardada, transmiten la alegría de las vacaciones.
Y además:
Están hechos en Colombia, con materiales de alta calidad, pensados para que duren más de una temporada de vacaciones (si el crecimiento lo permite).
Muchos usan telas con fibras recicladas, porque también hay una historia silenciosa de cuidado del planeta.
Están diseñados para que ellos se los quieran poner solos: no son “el vestido de baño que toca”, sino el que piden!
La idea es que, cuando abras la maleta de vacaciones, haya al menos un vestido de baño Pepita&Me listo para vivir todo eso con ellos.
Llega enero, vuelven los cuadernos, los uniformes, los horarios.
El vestido de baño vuelve al cajón, con un ligero olor a bloqueador y un montón de recuerdos pegados a la tela.
Y ahí pueden pasar dos cosas igual de lindas:
Que espere paciente la próxima temporada de vacaciones para volver a ser protagonista.
O que, cuando ya no le quede a tu hijo, tenga segunda vida con otro niño: un primo, un amigo, o una #HappyPepita gracias a HERE–DAR.
Porque si algo tiene sentido con una prenda que acompañó tanta felicidad, es dejar que siga viajando: que ese vestido de baño que fue su mejor amigo en estas vacaciones siga escribiendo historias en otra familia.
1. ¿Cómo elegir el mejor vestido de baño para mi hijo en vacaciones?
Busca un vestido de baño infantil que sea cómodo, que no le apriete ni se le baje cuando corre o salta, con tela suave que no irrite la piel y que resista piscina, mar y lavadas. Si además tiene un diseño que a tu hijo le encante, es mucho más fácil que se lo quiera poner todos los días de vacaciones.
2. ¿Cuántos vestidos de baño necesito para las vacaciones con niños?
Depende del plan, pero para una semana de vacaciones con piscina o playa casi todos los días, muchas familias se mueven bien con 2 a 3 vestidos de baño para niños por cada uno. Si son de buena calidad, se secan rápido y resisten un uso intenso, no necesitas llenar la maleta.
3. ¿En qué me debo fijar al comprar un vestido de baño para niños?
Además del diseño, fíjate en que sea un traje de baño infantil cómodo y seguro: que tenga buen ajuste, costuras suaves, tiras que no se caigan ni se entierren, y una tela pensada para resistir cloro, sal y sol. En el caso de marcas como Pepita & Me, también puedes considerar detalles extra como telas con fibras recicladas y prints que cuentan historias.
4. ¿Qué hago con los vestidos de baño cuando ya no le quedan a mi hijo?
Si el vestido de baño sigue en buen estado, lo ideal es darle una segunda vida: pasarlo a un primo, a un amigo o donarlo. Con iniciativas como HEREDAR de Pepita&Me, puedes enviar esas prendas para que lleguen a una #HappyPepita que las siga disfrutando en sus propias vacaciones.
Explora nuestras colecciones y descubre las historias que tenemos para contar.
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