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Cómo proteger a tus hijos del sol en la playa y la piscina

Un día de sol no tiene por qué terminar con la piel quemada. Descubre los errores más comunes al aplicar bloqueador, qué significa el UPF 50+ y cómo proteger a...

Hay momentos que todas las familias recuerdan con una sonrisa: la primera foto en la playa, los niños corriendo hacia el mar, construyendo castillos de arena y disfrutando cada segundo bajo el sol. Pero también está ese momento del que poco se habla: al final del día, cuando la piel se siente caliente, reseca y aparecen las primeras señales de una quemadura solar.

Es una situación más común de lo que parece. Muchas veces pensamos que una sola aplicación de protector solar será suficiente y, entre juegos, baños en el mar y horas de diversión, olvidamos volver a aplicarlo.

La buena noticia es que prevenirlo es mucho más fácil de lo que parece. Con algunos cuidados, una buena protección solar y la ropa adecuada, los niños pueden disfrutar de la playa o la piscina de forma mucho más cómoda y segura, sin que el sol les robe protagonismo a los mejores recuerdos.

Por qué la piel de los niños necesita más protección que la nuestra

La piel de los niños es mucho más delicada que la de los adultos, por lo que necesita cuidados especiales cuando está expuesta al sol. En un país como Colombia, donde la radiación solar es alta durante gran parte del año, es importante tomar medidas para protegerlos, especialmente durante los días de playa o piscina.

En destinos como Cartagena, Santa Marta, San Andrés o Barú, el índice UV puede alcanzar niveles muy elevados en las horas de mayor intensidad. Esto significa que, sin la protección adecuada, la piel de un niño puede comenzar a resentirse en muy poco tiempo.

Tip Pepita: La protección solar es un hábito que vale la pena enseñar desde pequeños. Aplicar protector solar con frecuencia, complementar con prendas que cubran la piel y buscar espacios de sombra durante las horas de mayor radiación ayudará a que disfruten del agua de forma más segura y cómoda, mientras crean recuerdos inolvidables en familia.

Los cuatro errores más comunes que cometemos sin darnos cuenta

1. Poner el bloqueador justo antes de entrar al agua

El bloqueador solar necesita entre 15 y 30 minutos para activarse sobre la piel. Si lo pones cuando ya están corriendo hacia el mar, básicamente no sirve para los primeros momentos en el agua.

Lo que funciona mejor: ponérselo en casa o en el cuarto del hotel, antes de salir. Con la piel seca y con tiempo para que se absorba.

2. No reaplicarlo

La mayoría de bloqueadores, aunque digan "resistente al agua", empiezan a perder efectividad después de 40 a 80 minutos en el agua. Si tu hijo lleva dos horas en la piscina, el bloqueador ya no está haciendo mucho.

La regla que funciona es reaplicar cada dos horas, o después de cada baño largo. Con niños que no paran de moverse, cada hora es mejor.

3. Olvidar las zonas que siempre se queman

Hay zonas que siempre se nos escapan: las orejas, el cuello por detrás, los empeines de los pies, los hombros y la nariz. Son exactamente las que terminan rojas al final del día.

✓ Orejas
✓ Nuca y cuello
✓ Hombros y zona entre hombros
✓ Dorso de las manos
✓ Empeine de los pies
✓ Nariz y frente

4. Confiar solo en el bloqueador

El bloqueador es fundamental, pero solo protege mientras está activo sobre la piel. Con niños que se restriegan la cara con la toalla, se meten al agua cada cinco minutos y se limpian con cualquier cosa que encuentren, el bloqueador necesita ayuda.

Ahí es donde entra la ropa con protección UV.

Qué significa UPF y por qué importa en la ropa de baño

El UPF (Ultraviolet Protection Factor) es al tejido lo que el SPF es al bloqueador: mide qué porcentaje de la radiación UV bloquea la tela.

✓ UPF 15-24: protección mínima
✓ UPF 25-39: protección buena
UPF 40-50+: protección excelente (bloquea más del 97% de la radiación UV)

Un vestido de baño común de algodón tiene un UPF de aproximadamente 5. Una camiseta blanca mojada puede bajar a UPF 2. En cambio, un vestido de baño manga larga con UPF 50+ protege las zonas que cubre de forma constante, sin necesidad de reaplicar nada.

Tip Pepita: la ropa UPF no reemplaza el bloqueador en las zonas expuestas (cara, cuello, piernas), pero sí elimina la preocupación por los hombros, la espalda y los brazos mientras tus hijos están en el agua.

En la colección Isla Bonita de Pepita & Me, los vestidos de baño enterizos manga larga y los rashguards tienen protección UPF 50+, lo que significa que las zonas que cubren están protegidas todo el tiempo que los tienen puestos.

Las horas del sol: la variable que más se ignora

En Colombia, las horas de mayor radiación UV son entre las 10 a.m. y las 3 p.m. En el Caribe, ese rango puede extenderse desde las 9 a.m. hasta las 4 p.m. Son justamente las horas en que los niños quieren estar en la piscina o en el mar.

No se trata de prohibirles el agua en esas horas, sino de protegerlos mejor durante ellas:

✓ Usar ropa UPF en esas horas, no solo en la mañana temprano
✓ Buscar la sombra para los descansos
✓ Hidratarlos bien: en el calor y el agua, los niños se deshidratan más rápido de lo que uno cree
✓ Reaplicar bloqueador antes de volver al sol después del descanso

Salir temprano (antes de las 10 a.m.) o en la tarde (después de las 3 p.m.) para los momentos de más sol directo no siempre es posible en un viaje, pero cuando se puede, hace una diferencia grande.

El kit de protección solar para la playa y la piscina con niños

Esto es lo que en Pepita & Me siempre recomendamos empacar:

Bloqueador solar FPS 50+, resistente al agua, para cara, cuello, piernas y manos
Un vestido de baño manga larga o rashguard con UPF 50+ para las horas de más sol
Sombrero o bucket hat de ala ancha para la cabeza y la cara
Gafas de sol para niños con filtro UV real (no solo oscuras)
Toalla de secado rápido para quitarle la capa húmeda entre baño y baño
Agua o hidratación al alcance durante todo el rato

¿Cómo hacer que los niños colaboren con el bloqueador?

Esta es la batalla real. Tener todo el kit no sirve de nada si el niño sale corriendo cada vez que uno saca el bloqueador.

Algunos trucos que funcionan:

Convertirlo en rutina: si desde pequeños ven que ponerse bloqueador es parte del ritual antes del agua, igual que ponerse el vestido de baño, lo normalizan mucho más rápido.

Dejar que ellos se lo pongan en algunas partes: en brazos y piernas, por ejemplo. Así sienten que tienen algo de control sobre el proceso y cooperan más.

Elegir un bloqueador que no huela ni pique: los específicos para niños suelen ser más suaves. Vale la pena probar varios hasta encontrar uno que ellos toleren sin drama.

Hacer pausa de todos modos: cada hora o dos horas, todos al descanso a la sombra. Ese es el momento natural para reaplicar sin perseguirlos.

Preguntas frecuentes

¿Desde qué edad se puede poner bloqueador solar a los niños? Los dermatólogos generalmente recomiendan no aplicar bloqueador en bebés menores de 6 meses porque su piel absorbe los químicos de forma diferente. Para ese rango de edad, la recomendación es mantenerlos a la sombra y protegerlos con ropa. De los 6 meses en adelante, se pueden usar bloqueadores formulados específicamente para bebés..

¿La ropa mojada protege del sol? La ropa mojada pierde entre el 50% y el 70% de su capacidad de protección UV. Por eso, una camiseta de algodón común no es suficiente si el niño está en el agua. Los vestidos de baño y rashguards con UPF 50+ mantienen su protección incluso cuando están mojados, porque el factor UPF se mide en condiciones de uso real.

¿Qué es mejor, bloqueador químico o físico para niños? Los bloqueadores físicos (con zinc o titanio) crean una barrera sobre la piel sin penetrarla, lo que los hace más recomendados para pieles sensibles o bebés. Los químicos funcionan muy bien pero hay que aplicarlos con más anticipación antes del sol. Para niños pequeños, los físicos son la opción más segura.

¿Con un vestido de baño manga larga no tienen mucho calor? Los tejidos técnicos usados en vestidos de baño con UPF 50+, como los de la colección Isla Bonita, están diseñados para ser ligeros, de secado rápido y transpirables.

¿Cuánto bloqueador hay que aplicar? La cantidad importa más de lo que parece. Los estudios muestran que la mayoría de personas aplican entre un tercio y la mitad de la cantidad necesaria. Una buena referencia: para el cuerpo completo de un adulto se necesita aproximadamente una cucharada sopera. Para un niño, algo menos, pero generoso.

¿Quieres ver las opciones de vestidos de baño y rashguards con UPF 50+ para tus hijos? Explora la colección Isla Bonita y encuentra la protección que se ven divinos usando.

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